Being Responsible

By Sarah Lucas, mom to Issiah and Stella 

I jumped at the chance to contribute to the blog series on NSSF values, but I was a nervous to write about the value RESPONSIBLE. To be honest, the word ‘responsible’ generally breeds dread in me. It breeds judgment. Am I responsibly managing the mundane things like my to-do lists or email inbox? Am I responsibly managing the big things, like the awesome responsibility of raising compassionate, inclusive children?

Thankfully, the way ‘responsible’ is included in the New School pledge is less about guilt, and more about opportunity. “I make responsible decisions.” This is a reminder that we have countless opportunities every day to be responsible. It is not a judgment that hangs over us -- “She’s not a responsible person.” Rather, it is a series of small decisions that add up to a lot.

So, as I think about how to live the New School value of ‘responsible’ within our NSSF community, I start with the many small decisions we make every day. As we careen through our full and busy lives, how are all of our little decisions affecting our kids, their teachers, and the NSSF staff? Getting my kids to school on time so they don’t disrupt morning pod. Excusing absences so our school doesn’t lose attendance-based funding. Turning in permission slips so teachers don’t have to track me down for them. Ordering lunches on time so no one is scrambling to feed my kids. These are the mundane things that, in our busy lives, can feel like a drag. It is useful to think of each of these as an opportunity to contribute to the smooth functioning of the school. Each ‘responsible decision’ on our part is a tiny gift of time for the teachers and staff. Time to focus on the core business of NSSF – teaching our kids.

The bigger part of ‘responsible’ is figuring out what I am responsible for in teaching my kids, versus what their teachers are responsible for. When I was a teacher in Oakland many years ago, I remember thinking, “I have 30 students! I can only be responsible for so much. Parents have to provide the foundation for school to build on.” Now, as a parent, I find myself thinking, “I have so much going on (work, aging parents, family business, errands, etc.) I really need to rely on the teachers to lay some foundations for me to build on.” With math and literacy, it is natural to take the teachers’ lead. They know the core curriculum, grade-level expectations, and the latest pedagogical techniques. My responsibility is to learn as much as I can about what they are doing in the classroom and find ways to reinforce it at home.

What about social/emotional learning (SEL)? Surely I am ‘responsible’ for being the primary support for my kids in this area? I am my kids’ ultimate moral guide, the authority in their lives, the role model that will reside in their minds and hearts forever. Right?! Yet, I am not with them for many hours a day. Nor do I have the amazing skills, or the structured curriculum, that NSSF teachers have in this realm. The truth is, I have learned a lot about how to support my kids’ social and emotional growth through their teachers. So rather than the weighty, “I am responsible for my kids’ social and emotional growth,” I think of this responsibility as an opportunity as well. As parents, we have the opportunity to learn from and partner with teachers that have talents and formal training in SEL. My ‘responsible decisions’ relate to the smaller tasks of sharing information about my kids and our family, asking questions about classroom approaches, following up with my kids when I get emails home about concerning behavior, telling teachers what works well at home, and reinforcing classroom systems.

Finally, what hangs over me most these days is, “Am I responsibly preparing my kids to speak out against injustice? To be leaders for an equitable world? To stand up, rather than stand by, when someone else is at risk?” This is a high-stakes responsibility, and I am so grateful not to be holding it alone. In these crazy times, it is such a comfort to have a group of families, teachers and staff collectively sharing responsibility for cultivating a sense of social justice in our kids. Whether it is the books teachers choose, the leadership team reinforcing the safe space for our community, the explicit ILP goals for kids to be more inclusive, the cultures and history reflected in art and dance, one parent’s choice to plan all-together time, or many parents’ choices to my take kids to marches and protests – this collection of responsible decisions adds up to a big opportunity for us to shape our kids in deeply important ways.

Reflexión Sobre Valores de New School SF

RESPONSABLE – Sarah Lucas, Mama de Isaiah y Stella

Salté a la oportunidad de contribuir a la serie de blogs sobre los valores de NSSF, pero estaba nerviosa para escribir sobre el valor RESPONSABLE. Para ser honesta, la palabra "responsable" generalmente genera temor en mí. Produce el sentido de juicio. ¿Estoy gestionando responsablemente las cosas mundanas como las listas de tareas o la bandeja de entrada de mi correo electrónico? ¿Estoy gestionando responsablemente las grandes cosas, como la increíble responsabilidad de criar niños compasivos e inclusivos?

Afortunadamente, la forma en que ‘responsable’ se incluye en el compromiso de New School SF es menos acerca de la culpa, y más sobre la oportunidad. "Tomo decisiones responsables". Esto es un recordatorio de que tenemos innumerables oportunidades cada día para ser responsables. No es un juicio que se cierne sobre nosotros - "Ella no es una persona responsable." Más bien, es una serie de pequeñas decisiones que se suman a mucho.

Por lo tanto, cuando pienso en cómo vivir el valor de ‘responsable’ en nuestra comunidad escolar, comienzo con muchas decisiones pequeñas que tomo todos los días. A medida que avanzamos a través de nuestra vida llena y ocupada, ¿cómo afecta todas nuestras pequeñas decisiones a nuestros niños, sus maestros y el personal de la escuela? Llevar a mis hijos a la escuela puntualmente para que no interrumpan el circulo de la mañana. Exculpando ausencias para que nuestra escuela no pierda la financiación basada en la asistencia. Entregar hojas de permiso para que los maestros no tengan que buscarme. Ordenar almuerzos a tiempo, así que nadie está buscando algo para alimentar a mis hijos. Estas son las cosas mundanas que, en nuestras vidas ocupadas, pueden sentirse como un arrastre. Es útil pensar en cada uno de ellos como una oportunidad para contribuir al buen funcionamiento de la escuela. Cada "decisión responsable" de nuestra parte es un pequeño regalo de tiempo para los maestros y el personal. Es tiempo adicional para enfocar en el negocio central de la escuela: enseñar a nuestros niños.

La parte más grande de ‘responsable’ es entender de que si soy responsable de enseñar a mis hijos, en comparación con lo que sus profesores son responsables. Cuando yo era maestra en Oakland hace muchos años, recuerdo haber pensado: "¡Tengo 30 estudiantes! No puedo ser responsable de tantos. Los padres tienen que proporcionar la base y la escuela debe seguir construyendo." Ahora, como una madre, me encuentro pensando, “Tengo mucho que hacer (mi trabajo, cuidar a mis padres, negocio familiar, quehaceres, etc.) Realmente necesito confiar en los maestros para sentar algunas fundaciones en mis hijos, y yo apoyarlos.” Con las matemáticas y la alfabetización, es natural tomar la dirección de los maestros. Conocen el plan de estudios básico, las expectativas de grado y las últimas técnicas pedagógicas. Mi responsabilidad es aprender todo lo que pueda sobre lo que están haciendo en el aula y encontrar maneras de reforzarlo en casa.

¿Y qué pasa con el aprendizaje social / emocional (SEL)? Seguramente soy ‘responsable’ de ser el apoyo principal para mis hijos en esta área? Soy la brújula moral de mis hijos, la autoridad en sus vidas, la modelo que vivirá en sus mentes y corazones para siempre, si o no! Sin embargo, no estoy con ellos durante muchas horas al día. Tampoco tengo las habilidades asombrosas, o el plan de estudios estructurado, que los maestros tienen en este ámbito. La verdad es que he aprendido mucho sobre cómo apoyar el crecimiento social y emocional de mis hijos a través de sus maestros. Así que en lugar de la pesada, "Yo soy responsable del crecimiento social y emocional de mis hijos", pienso en esta responsabilidad como una oportunidad también. Como padres, tenemos la oportunidad de aprender de y asociarnos con los maestros que tienen talento y entrenamiento formal en SEL. Mis ‘decisiones responsables’ se relacionan con las tareas más pequeñas de compartir información sobre mis hijos y nuestra familia, hacer preguntas acerca de los métodos de clase, el seguimiento de mis hijos cuando recibo correos electrónicos sobre comportamiento, diciendo a los maestros lo qué funciona bien en casa y reforzando sistemas del salón de clase.

Por último, lo que más me cuesta en estos días es: "¿Estoy preparando a mis hijos de manera responsable para hablar en contra de la injusticia? ¿Ser líderes para un mundo equitativo? Para ponerse de pie, en lugar de esperar, cuando alguien está en riesgo?” Esta es una responsabilidad inmensa, de alto riesgo, y estoy muy agradecida de no estar sola. En estos tiempos de caos, es un consuelo tener un grupo de familias, maestros y personal que comparten la responsabilidad de cultivar un sentido de justicia social en nuestros hijos. Ya

sea los libros que eligen los maestros, el equipo de liderazgo reforzando que el espacio sea seguro para nuestra comunidad, las metas explícitas del plan individual de mis hijos para que sean más inclusivos, las culturas e historia reflejadas en arte y danza, la opción de un padre planear eventos, o las decisiones de muchos padres de llevar a sus hijos a las marchas y las protestas - esta colección de decisiones responsables se suma a una gran oportunidad para formar a nuestros hijos en formas muy importantes.